Wednesday, September 20, 2006

Papelera Personal: September 2006

Papelera Personal: September 2006

Wednesday, September 06, 2006

"¿NASCITURUM TRAUMA EST?"
Hoy por la mañana, la pantalla de mi computadora se debate entre visor del nacimiento a la luz de mis escritos mozos, y de la mayoría de edad de los ímpetus de juventud cuyo golpe no debe ser amortiguado por los escrupulos propios de la asunción de la maduración más que la madurez; sensación dual de no saber si sentirla como una incubadora o como el documento de identidad que acredita la mayoría de edad de ideas de raza blanco y negro.
Sea como fuere, la soltérica sensación de satisfacción no excluye aunque da sentido, a las experiencias asumidas como dolores de parto que progresivamente se constituyeron en fuente inspiradora de lo que ahora se percibe como desprendido de algo vivo: yo.
Es un fruto crítico. No porque contenga un examen y juicio sobre un tema en particular, sino porque dice del tiempo, del punto, de la ocasión más oportunos o que deben aprovecharse o atenderse para comprender la profundidad del cielo al que se mira cuando uno esta en el suelo árido y seco; tanto como la demostración de caminar sobre las aguas; lo que no deja de ser exacto aunque se sabe que el suelo esta mojado.
Me dijo unos de los primeros lectores inducidos de este artilugio, que mantendré en el anonimato por inercia de una amistad adormecida por el letargo que otorga la distancia de las ideas, moras o cristianas, que le provoca tristeza la primera tabla, de autobienvenida final; lo cual me place sobremanera, ya que podrá servir de punto de referencia para su alegría. Efectos colaterales de una aproximación benévola y dicente.
Puesta en evidencia la inquietud autorial sobre lo que finalmente acaba en ser la paternidad de los postulados prolíricos afincados en este cibercuaderno de notas, depende del reconociente progenitor elegir cuando y cuanto verlos crecer, en familia nuclear o extensa, con parientes más o menos serios, radicales o complacientes, diatríbicos o apologéticos, tradicionalistas o neologizantes, autorizados o no...
Se trata únicamente de seguir escribiendo, hasta que le encuentre sentido al hacerlo.
Dije encontrar sentido, no sentir... eso ya, son palabras mejores.
CHRISTIAN STEIN

Tuesday, September 05, 2006

POEMARIO "PRE TEXTOS"
Publicado apócrifamente o con el pseudónimo SAINT GERMAIN.
Los textos se muestran cronológicamente secuenciados.
No sabemos si para denotar evolución o simple devenir vital.
(...)
ETERNIDAD

Estoy vivo,
lo sé,
pero como saberlo,
si el hombre sólo sabe
lo que tuvo o lo que fue
cuando lo hubo perdido,
cuando lo hubo experimentado,
y yo no lo he hecho,
no estoy vivo,
nunca lo estuve,
lo sé.
Entonces...
estoy muerto,
lo sé,
pero como estar muerto,
no puedo morir
sin haber vivido nunca,
no puedo terminar algo
sin haberlo empezado,
no estoy muerto,
nunca lo estuve,
lo sé.
Entonces...
cómo saber lo que sé
si nunca lo aprendí,
si nunca he sido,
porque nunca tuve una experiencia,
ni de vida,
ni de muerte,
nunca tuve mundo,
ni más acá,
ni más allá;
además...
cómo saber que nunca he sido
si nunca fui.
Sólo me queda la esperanza...
de vivir y saberlo,
de morir y saberlo,
de saber y saberlo,
de esperar que la esperanza
vaya más allá...
de la vida,
de la muerte,
de sí misma;
sólo espero...
sentirme vivo en la vida,
sentirme vivo en la muerte,
sentirme vivo en la esperanza;
tener todos los mundos,
ser Dios;
no saber que estoy vivo
porque no he dejado de vivir;
tener la esperanza
de que estoy viviendo......
y viviré por siempre......

CHRISTIAN STEIN
Lima, 27 de Noviembre de 1989.

SOLEDAD

Soledad:
Eterno,
a veces castigo,
a veces premio.
Espacio,
a veces oscuro,
a veces luminoso.
Motivador de la esperanza,
universalizador del amor,
que se dirige,
a quien necesitamos
pero no ubicamos,
a quien amamos
pero no conocemos,
a quien esperamos
pero no llega.
Tener los brazos abiertos
sin tener a quien abrazar
eso es soledad.
Al solitario lo sostiene
cual pétalo de flor
su esperanza,
la misma que mantiene
el calor del amor
encendido y ansioso,
de envolver,
de abrigar,
a alguien...
existente pero...
inubicable,
desconocido,
tardío...
alguien que se encontrará
al final de los tiempos,
cuando los vientos del destino,
anunciando el otoño de la vida,
sacudan la flor del mundo
y quede de esa flor lo eterno,
lo inmortal...
un tallo de esperanza,
una corona de amor
y dos pétalos,
que al cerrar sus brazos
nunca más volverán
a estar solos.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 19 de Marzo de 1990.


MIEDO

Estoy asustado,
me quedé solo
y me gustó.
Tengo miedo;
de ser el náufrago sin esperanza,
de ser el único sobreviviente de la guerra nuclear,
de ser Dios antes de la creación,
de tener como único compañero a mi soledad,
de hablar y ser el único capaz de responderme,
de sentir algo sólo por mí mismo,
de ser el alfa y el omega,
de cumplir una condena donde yo sea
mi propia cárcel, mi guardián, mi castigo.
Tengo miedo de conocer la soledad
y quererla,
de ser causa y resultado, problema y solución,
de ser el único protagonista
de mi drama, de mi comedia, de mi historia,
cuyo único fin sea yo.
Tengo miedo de hacer la historia,
de ver el pasado y verme a mí,
de vivir el presente y vivirme,
de sentir el futuro y sentirme sólo a mí,
de que el tiempo sea sólo mío.
Tengo miedo de tener sed
y no encontrar agua,
Tengo miedo de tener un océano
y no tener a otro que beba conmigo.
Tengo miedo de no tener otro significado que mi soledad,
que mí mismo,
de confundirme conmigo mismo, con ella,
de conocerme,
de alabarme y castigarme,
de valerme por mí mismo y ser mi única esperanza, mi propia fe,
de tener sólo miedo,
de no poder ser egoísta más que conmigo mismo.
Tengo miedo de no tener a otro
a quien amar,
a quien hacer sufrir,
de ser la única fuente generadora
del bien y del mal
y a la vez su único objetivo.
Tengo miedo de no tener a otro
con quien soñar y compartir,
de no tener otro destino con el cual cruzarme,
de no estar en la mente de otro, sólo en la mía, sólo en mi mismo.
Tengo miedo de que la soledad, sea mi soledad,
de que tenga nombre propio
y de que ese nombre
sea el mío.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 27 de Mayo de 1990.


SIN TITULO

Hoy día he vivido un poco más,
he descubierto muchas cosas,
cosas que veía lejanas
como la propia muerte,
que uno sabe inevitable
pero considera tardía,
estando más cerca que mi propia conciencia.
Es triste descubrir
la impotencia del sentimiento,
ante la frialdad de lo banal, de lo superfluo, de la ignorancia.
Contradicción eterna, inexplicable,
que alejando circunstancias
estrecha espíritus.
Sentí la desconfianza como escudo de la conveniencia,
la negligencia como sustento de la frivolidad,
el desinterés como expresión del desprecio,
y el sin sentido como consecuencia de la sin razón.
Hoy me sentí más humano que nunca,
aprendí a llorar,
y no fue nada fácil.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 17 de Agosto de 1993.


AL DIA SIGUIENTE

Ya pasó lo mejor,
ahora sólo nos queda aprender a errar nuevamente
cuando llegue otra oportunidad de jugar,
aplicando siempre el viejo principio de respetar las ideas, sentimientos, libertad y dignidad de la persona,
no a la persona misma.
Antigua doctrina del "es lo mismo pero no es igual",
poniendo las cartas sobre la mesa
pero abusando de la posición de dominio
que nos da aquella empatía unilateral misteriosa,
correspondida por nosotros con una hemorragia de vacío
y superfluo encanto;
ese encanto que consideramos retribución suficiente
para tranquilizar nuestra conciencia de jugadores
y que consigue hipnotizar a nuestra presa.
Sinceridad asesina.
No podemos escapar,
es demasiado tarde,
somos esclavos de nuestro ego.
Mortal círculo vicioso.
Derrochamos actitudes aparentemente interesantes,
pero que revelan un sombrío trasfondo de irrefrenable narcisismo.
¿ No existe acaso otra manera de revalorarnos,
más que el precio que tienen que pagar los otros
a causa de nuestra asfixiante mediocridad ?
¿ por que no buscar otra salida ?
Porque pensamos que así estamos bien,
y lo que es peor, somos convencidos de que lo sentimos.
Confundimos una satisfactoria, placentera y triunfalista comodidad
con paz.
Falsa estabilidad y eterna desarmonía.
Apostamos a la facilidad del sacrificio ajeno,
apelando a nuestro instinto de egoistación.
Nos hemos convertido en un agujero negro
que devora la luz de una mirada dulce
en el cándido universo de la inocencia;
o tal vez en un fugaz cometa
que reflejando una noble y divina frivolidad
que envuelve su corazón de hielo,
deja una estela de desasosiego,
creando nuevos jugadores,
tal vez más despiadados que sus propios maestros;
entes decepcionados que buscan vengarse de ellos mismos,
de su fatal e insensata sensibilidad,
que los llevó a cometer el frustrante pecado de sentir, de ser humanos.
¿ No tenemos acaso otra opción que la de seguir jugando?
Yo creo que no,
ya que definitivamente no podemos ser auténticos,
porque quedaríamos indefensos
a merced de nuestras propias creaciones.
Al fin y al cabo,
se nos ha dado la oportunidad de generar
nuestra propia desgracia,
nuestro propio infierno,
¿ por qué no aprovecharla ?
Maldito oportunismo.
Nuestra innata cobardía es fuente de nuestro castigo estructural.
Finalmente, siendo la mejor defensa el ataque,
¿cómo saber si los demás no están jugando antes que nosotros ?
Mejor estar prevenidos y tomar la iniciativa.
¿ Quién nos inició en el juego?
Interesante pregunta,
que pretende trasladar responsabilidades
eludiendo la inherente culpabilidad del hombre.
¿ Quién nos creó así?
Definitivamente mi querido colega monstruo, no fue Dios.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 09 de Agosto de 1995.


TIERRA A LA VISTA

Sólo veo un velero lejano
navegando en lo profundo
de tus dulces ojos;
cual es la carga misteriosa
que en sus entrañas yace ? ;
que precioso tesoro oculta
aquél cofre sellado con delicada tristeza
y cubierto con un frágil manto de soledad ? ;
envoltura que encierra las joyas
que la tormenta te obligó a abrigar,
a esconder ante los agitados mares
del tempestuoso destino.
Libera esas gemas de las cadenas del temor,
permite que su brillo sea el faro que ilumine tu camino,
enrrumbándote hacia tí misma,
entre la brumosa niebla de la desconfianza
y la oscuridad del desasosiego;
deja que esa nave a la deriva
arribe al puerto de la esperanza
y sea acariciada por las tiernas arenas de la paz;
haz que esas divinas semillas,
bañadas por las aguas del cariño,
germinen, broten,
y crezca hacia el sol
demostrando su cándida esbeltez y digna belleza,
la flor de tu vida;
dale la oportunidad de nacer de nuevo,
sé tú misma;
no seas la culpable de privar al jardín de la eternidad
de la suave fragancia del jazmín;
inocente aroma que tiene que ser libre
porque Dios desea ver a su edén completo para poder amarlo,
y a él, no se le puede negar ese gusto.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 20 de Noviembre de 1995.


LEJOS DE LA NADA

Si no existiera la distancia
todo estaría aquí,
no habrían almas latentes
a la espera de un deseo ausente,
ni ojos llenos de un constante ayer,
con la eterna ilusión
de no haber perdido su mejor reflejo
en un horizonte que los aleja de sí mismos.
Aquella naturaleza divina y omnipresente,
transformada en una energía absoluta y arrasadora,
haría que el todo sea uno,
y este uno sea la nada,
ya que no habría punto de referencia comparativo
que permita conceptualizar
algún tipo de triste individualidad.
Al final no importa,
porque la nada habría nacido
de la unión universal de solitarias estrellas,
conjuntas, confluyentes e identificadas
en una irracional luz,
cuya génesis fue el todo humanamente racionalizado,
contradictoriamente disperso y vacío.
Si ese es nuestro destino,
espero el momento,
aquella implosión de amor que desaparezca el todo
y haga retroceder a la creación,
mediante la cual dejemos de ser cada uno
para que seamos el todo,
para que seamos de nuevo la nada.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 24 de Enero de 1996.


ILUSA FANTASIA

Este intento de poema,
va dedicado a todos aquellos
que nunca aprendieron a saber controlar
sus ansias de querer a alguien
que rompe los esquemas
de su aparentemente segura estabilidad;
para que sigan siendo así,
para que sigan equivocándose,
ya que es mejor desear querer
que nunca haber sentido la necesidad de entregarse
a una aventura sin un destino distinto a la razón.

No quiero esperar demasiado,
no te conozco,
sólo te he visto;
prefiero apostar a la ruleta
de mi ilusa e insensata sensibilidad;
arriesgo mi soledad,
la única que me asiste cuando estoy sólo,
siempre...
vale el riesgo;
puedes tal vez ser la única,
no lo sé,
prefiero no saberlo;
es mejor esperar a que seas tú,
aquella que nunca fue,
aquella que siempre será,
aquella que no puede ser,
aquella que nunca querré,
pero que tal vez quiera...
no se cómo te conocí,
no importa,
sólo te espero...
quiero confiar en lo que no conozco,
para poder ser al fin libre,
así me equivoque,
pago el precio de mi osadía;
si el destino del pecador
que intenta sentir,
es el infierno,
arderé con la satisfacción
de haber presumido ser auténtica
y estúpidamente menos humano;
yo sólo espero,
saber esperar...

CHRISTIAN STEIN
Lima, 28 de Enero de 1996.


VOZ

Silencio,
soplo divino,
valor inalcanzable
cuya ansia enrrumba a uno mismo;
voz de la naturaleza,
sinónimo de equilibrio imposible
que tiende a armonizar el universo;
grito de Dios,
que clama porque lo dejen ser
en cada uno,
en todo;
manifestación de la existencia pura,
de la nada en acción;
suspiro de la rosa
por no morir al ser bella;
primera palabra del no nacido,
llanto del culpable,
última plegaria del muerto;
alimento del espíritu ambicioso de paz,
que vaga en la inmensidad de su cárcel corpórea
encadenado al ruido del pecado que lo aleja de su fuente;
deseo de vida plena,
para la cual no existe muerte alguna;
estado eterno,
circunstancia precedente y sobreviviente al ser
cuya génesis y unificación significa;
discurso del sabio,
tesoro del prudente,
cariño de madre,
beso del auténtico amante;
confusión del peregrino extraviado,
oasis del ermitaño,
que en su humilde y acompañada soledad
deja de ser para sentir
que sólo debe hablar
cuando sus palabras
sean tan dulces
como el silencio.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 17 de Mayo de 1996.


PRE TEXTO

Escribo sobre un papel roto,
no tengo espacio para dejar ser al poeta,
pero si puedo liberar al hombre.
No importa,
es suficiente para esbozar un pre texto,
tan significativo como una mano abierta,
pero tan fuerte y misterioso como una cerrada.
No hay mucho que entender,
al final, sólo es un pretexto.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 30 de Setiembre de 1996.


ANSIA

Quisiera ser grande
para poder sentirme pequeño,
para no ser el niño que siendo anciano,
no tiene otro camino que morir
sin llegar a ser hombre.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 30 de Setiembre de 1996.


PERDICIÓN

Ojalá que lo profundo de mi tristeza,
provenga de lo inmenso de mi ignorancia
acerca de la comprensión de un mundo
que no quiero sentir como mío,
para no robarle la alegría
a alguien que no conoce la tristeza,
porque yo la poseo.
Compartiré con los demás
el ansia de monopolizar la perdición,
instinto de autoflagelación perpetuo
que nos permite concebir a la eternidad
como la realización de la naturaleza destructiva del hombre,
que nace para verse morir por siempre,
a menos que lo maten antes.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 30 de Setiembre de 1996.


CONCIENCIA

El humo de un cigarro dibuja corazones rotos,
demasiado frágiles para soportar frustraciones aparentes
tan débiles como el viento de un beso,
pero capaces de aguantar
el huracán de una pasión sin nombre.
Basta de intentar amar a un fantasma perfecto,
difuso como las ideas,
fruto de un deseo reprimido por el ímpetu frustrado
de buscar ser más de uno,
cuando todavía no se aprende a dejarse nacer
fuera de la probeta.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 30 de Setiembre de 1996.


AMIGO MIO

No te condenes
por aquello,
no eres quien para juzgar a nadie,
ni a ti mismo;
el arrepentimiento es fuente de esperanza
e impulso de la fuerza revolucionaria
que genera el cambio en tí.
Deja libre a tu espíritu
para que actúe por algo más que tú.
He aquí el secreto de la salvación,
que no sólo es tuya:
tu egoísmo es tu peor cárcel,
ya que si intentas salvarte a ti,
te esclavizas en la perdición que puede ser sólo tuya.
Eres las piedras en el río de la confusión de tus hermanos,
a través de las cuales pueden cruzar
hacia el bosque del compromiso vital.
Tú eres el cambio universal.
No estás sólo,
cuenta conmigo.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 02 de Enero de 1997.


TRES VECES

Tres veces suspiras,
y siento que aspiras un poco de mi alma;
tres besos me brindas,
y siento que me ofreces incondicional tu corazón;
tres veces me abrazas,
y siento el acelerado latir de tu amor;
siento, siento, siento...
que más de tres veces te quiero.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 15 de Julio de 1997.


CONCIENCIA II

Inteligencia,
racionalización del alma,
sublimación del intelecto,
concebida por el hombre como un burdo intento de espiritualización
de la preocupación por el contexto condicionante de uno mismo,
no de la ocupación por los demás.
Técnica,
utilizada como herramienta de distracción
y vergüenza de la falta del propio talento natural,
y el horror a la asunción de la responsabilidad de ser tú.
Habilidad,
usada como posibilidad demostrativa de la exteriorización del otro yo;
¿Necesitamos un cambio o mirarnos desde abajo,
desde nuestra desterrada realidad?
Amor,
yo, tu, él, nosotros, vosotros, ellos… y más.
Conciencia,
apertura espiritual de la mente y el corazón
que conduce a desarrollar la capacidad de ser feliz,
humildemente,
con todo aquello que no tienes para sí.
Ser humano,
regalo para la actual eternidad;
después de todo esto,
solamente puedo decirte que me extraño mucho por ti;
no sé tú,
hey, hey, me escuchas…
espero que no sea demasiado tarde,
ojalá no sea el único espécimen humano…
como siempre,
dependo de otra oportunidad,
mi libertad versus Dios,
no sé quien quiero que gane,
pero al menos encontré la esencia de la ignorancia:
errar es humano, exclusiva y excluyentemente humano,
perdonar es divino, voluntaria y negadamente humano.
Dios no ha muerto,
sólo que no lo dejamos respirar,
como al principio…
creo que mi barro necesita el aliento de vida,
otra vez,
pero ahora,
estando lejos del paraíso,
vestido con los harapos de la historia
y las miserias de las ilusiones perdidas
en el horizonte limitado de nuestra proyección animal;
no importa,
cuando vuelva a abrir los ojos,
sentiré más que nunca que,
tanto en el ocaso como en el amanecer,
hoy, mañana y siempre,
hermano,
en tus manos encomiendo mi espíritu.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 09 de Febrero del 2000.


IMPENSADO

Quiero esconderme detrás de tu pelo
y dejar mis huellas en la arena húmeda de tu corazón;
necesito saber si los silencios más sonoros
son aquellos que están llenos de lo que mal o bien se dijo;
si la pesadilla de ser tiene un dulce despertar
antes que amanezca en tus sueños;
debo procurar atraparme en mi trampa de libertad
y safarme de mi identidad;
espero entender mi falta de razón
cuando salga el sol en el lado oscuro de la luna de mi alma;
tengo sed bajo el agua y vértigo en la tumba,
habrá que emerger para saciar mi deseo de volar con los pies en la tierra;
encuentro mis manos llenas del barro del cielo
para forjar una espada que elimine al hombre de piedra;
estoy junto a nadie,
al que todo el mundo conoce como ése,
el de siempre,
el inmortal sin nombre,
el héroe sin rostro,
el prócer de la historia personal;
juego a mí mismo
con reglas que impiden ganar,
sólo acabar normalmente
igual que todos;
no quiero salir de allá
porque va a llover en mi,
y no quiero mojar a las nubes;
entender ...., ¿ qué es eso?;
saber... ¿desde cuando?;
vivir... ¿como quién?;
me felicito de ganarme a mí mismo un gran premio consuelo:
yo;
lo único que te puedo ofrecer
es mi voluntad ajena.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 21 de Setiembre del 2001.


SÓLO TÚ, SÓLO YO, A VECES LOS DOS

Gracias por tí,
por revivir en mi lienzo
los dibujos difusos y dispersos
del horizonte del último atardecer del amor,
del cariño sincero de un juguete,
grises bosquejos que le dan color a mi amanecer del ayer,
con tan sólo tu olor,
tu textura,
tu presencia ausente desde mañana,
cuando lo vivido sea proyección,
cuando lo futuro sea ansia,
cuando lo presente sea necesidad de ti,
tal como te formas en mis sentidos aletargados y faltos de costumbre de percibir aquello que los realizó,
que los convirtió en el túnel hacia la esperanza de ser,
de sentir,
de existir más allá del alma dormida,
de la mano vacía de otra,
del aire incompartido,
de la vista nublada,
del gusto de disfrutarte tal como te presentas ante tí misma;
simplemente gracias por dejarme solo,
para poder gozarte,
como siempre,
a la distancia del corazón,
pero sin dejarte ir,
escapar creo,
de mis pensamientos furtivos de hombre
convicto y confeso de querer
aquello que sólo ve a través del cristal de dos mundos,
dejando en él su aliento de niño,
dibujando con sus besos imperfectamente tu rostro
y con sus caricias tu humanidad,
cómo única leyenda del paso por tu vida,
como mudo testimonio de sí.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 17 de Octubre del 2001.


POEMA TRISTE

Dejo atrás tu presencia,
siento que tu mirada me define;
estoy más allá de lo calculable,
quiero ser tú;
no deseo comprenderte,
solamente espero desearte,
así como tu eres,
difusa como el alma del filósofo,
carente como el ansia del dios sin nombre.
Te quiero simple como mis ideas;
quiero compartir mis limitaciones contigo
en el universo de las contradicciones;
dame la mano por favor,
déjame ser tu conspirador del ayer;
alcánzame las antorchas de tu ilusión
para que yo siga siendo el verdugo de tu destino;
Quiero ver las perlas de tu camino
hasta descubrir los gritos de tu pasividad;
explotaré las páginas del destino final,
ese que nunca acierta;
¿porqué te siento tanto,
si sólo eres un dibujo de mi sonrisa?;
ahora soy el que siempre quiso ser,
rostro sin figura,
nombre sin significado;
ayúdame a descubrir la felicidad,
cuando la hora de querer llegue...
ojalá esté listo para amar.

CHRISTIAN STEIN
Lima, 17 de Noviembre del 2001.

AUTOBIENVENIDA FINAL
Inesperados lectores:
Bueno, en fin, empezaremos a difuminar nuestra escencia por lo insondable del intramundo informático. Idea de trascendencia, más allá de los límites de los alcances regulares de un texto en el inconsciente colectivo... no creo... vocación de transmutación... a lo mejor, a saber de los efectos de lo que uno escribe en uno mismo, ya que no me considero gestor de cambios ultra fronteras personales. Esa responsabilidad le toca a cada cual.
Este rincón abstracto fungirá de períodico mural particular, colgado de la pared de lo privado y sujeto del clavo de la confianza. A quienes les revele su existencia, y por lo tanto la pertinencia de su acceso, sabrán que confié en ellos... y a lo mejor confío todavia... en algún aspecto, habida cuenta de la naturaleza segmentada del valor confianza, que no es grande ni pequeña, sólo es y jamás en general. Es el único valor que no es eterno, y que lo poco que vive es apaleado, a veces sutil, a veces brutalmente. El mártir de los valores devaluados.
Se genera entonces como un espacio de reflexión, de desahogo, de revelaciones non sanctas, de verdades casi encontradas y no entendidas, o halladas hace muchas personas y lugares, y recién aprehendidas. Será un átrio de escarnio privado y de sanción social restringida a los iniciados entre los escogidos para compartir con desparpajo y descarnadamente frustaciones, logros, sueños, felonías, sublimaciones, sevicias, éxtasis, armonías, desequilibrios, disfunciones e impertinencias que sean del caso.
Liberaré las ganas de expresar mis ansias, perspectivas, angustias, puntos de vista y sorna, vía este púlpito sarcástico tallado con esperanza de, mediante las letras, gritar o susurrar, lo que tenga y deba. Transmitiré enseñanzas rescatables de entre las respetables, recogidas del cotidiano andar, y a veces deambular; consciente e inconsciente.
No quiero ni pretendo agradar a alguien. Esto lo hago para mi. Solamente me dirijo a fluir, y darme cuenta que instantes después dejé de ser ese que escribió y que soy peor, mejor o quiza ilimitadamente diferente. Finalmente dimensionaré la medida de mi potencial variabilístico.
Los próximos lectores de este ladrillo virtual, deben saber que se construye con material altamente corrosivo e irritante, surgido de la espontaneidad de la euforia, o de las meditaciones derivadas de estados de gracia y contemplación íntimas. Se cocina en un horno profano, cuyo humo sube a las instancias místicas de todas las creencias.
Interesante fue escuchar que la evolución del hombre se nota a leguas, al verificar que en las pinturas ruprestes que denotan incipientes actos rituales o de registro adoratorio o venerativo en las sociedades primitivas a nivel de cazadores nómades y horticultores semi nómades, se rendía tributo a animales, plantas y elementos naturales que les prodigaban sustento; lógica relación... hasta que miles de años despúes hemos recapacitado y veneramos al hijo de un carpintero que nació hace dos mil años, en un país que no existe y ni conocemos. Increible como las "razones" de la fe actúan sobre el alma del que quiere creer. El dogma señores, es la instructiva para una exitosa lobotomía del espíritu crítico y curioso.
Y yo quiero creer en mí, cada día, que soy capaz de ser más yo y menos yo, de amar y de odiar, de identificarme con mis principios que los tengo, aunque como finales, de solidarizarme con los indignos y de al menos... compartir mi egoismo con todos ustedes.
La suerte esta echada... veamos si aún respira.
CHRISTIAN STEIN